¿Qué hacer con los hipopótamos de Pablo Escobar?

BBC MUNDO.com / 20 de mayo de 2014 • 21:04

hipopotamo-pablo-escobarMás de dos décadas después de la muerte del narcotraficante colombiano Pablo Escobar, su legado sigue generando polémica; esta vez se trata de un grupo de entre 30 y 50 hipopótamos que, abandonados a su suerte, dañan cultivos y amenazan al ganado, y a los agricultores, pescadores y pobladores de la zona.

Escobar hizo trasladar toda una serie de animales a su Hacienda Nápoles, cerca del río Magdalena, en el departamento de Antioquia.

Tras la muerte del capo del narcotráfico, la Dirección Nacional de Estupefacientes colombiana incautó los bienes de Escobar e hizo entrega de los animales a otros zoológicos, pero a los hipopótamos los dejaron allí. Desde entonces, los animales se han reproducido de forma exponencial y se han convertido en un dolor de cabeza sobre el que ambientalistas y autoridades de la zona quieren llamar la atención.

Si bien el problema no es nuevo, la necesidad de solucionarlo sí es cada vez más urgente. La pregunta que surge es: ¿qué se puede hacer con los hipopótamos de Pablo Escobar? BBC Mundo se la planteó a varios expertos.

Donación a otras entidades de cuidado de animales

Los hipopótamos no son animales nativos de América Latina. Lo que empezó siendo una pareja, se ha multiplicado y ahora rondan por las cercanías de la Hacienda Nápoles sin grandes sobresaltos para su apacible vida.

Devolverlos a entidades que estén en zonas más habituales para ellos, es una opción, pero no porque los hipopótamos estén desadaptados o en peligro por estar donde están, sino que son ellos los que suponen un peligro para el entorno.

Como le dice a BBC Mundo David Echeverri, biólogo que trabaja en la Corporación Autónoma Regional de las cuencas del río Negro y Nare (Cornare), “estos hipopótamos no tienen estrés por alimento porque están rodeados de comida, no tienen estrés climático ni depredadores que los amenacen, están tranquilos”.

Se han realizado numerosos intentos para trasladar a los paquidermos a zoológicos o entidades del país o del extranjero, sin éxito.

“Esa sería la opción ideal”, asegura Carlos Valderrama, veterinario de Webconserva.

“Desde 2005 hemos estado intentando buscarles sitio de reubicación, pero nadie nos recibe fuera ni dentro del país”, explica Valderrama en conversación con BBC Mundo. “Son animales sumamente agresivos, su manejo y mantenimiento no es fácil, hay riesgo para los operarios y su alimentacion es muy costosa”.

Germán Andrade, subdirector del Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, añade que en otras partes del mundo no hay demanda de estos animales porque no están en peligro de extinción.

“Los costos de traslado son grandísimos”, señala, “y las acciones para intentar capturarlos no están 100% garantizadas, no es una solución muy eficiente”.

Para David Echeverri, de Cornare, una posiblidad parecida a la de entregarlos a un zoológoco es “conseguir recursos para construir un cautiverio controlado en el que podamos manejar un número de individuos, encargárselos a una entidad, ubicarlos en un hábitat controlado”.

Esterilización

Otra posibilidad es esterilizar a los hipópotamos para que no continúen multiplicándose sin control.

Germán Andrade, del Instituto Humboldt, opina que esto sólo serviría para contener el aumento del problema pero no solucionaría el riesgo que suponen los que ya están.

Además, el proceso de castración implica un trabajo y unos costos que complican que sea una acción factible.

Esteban Payan, Director Regional del Prorgrama del Jaguar del norte de Sudamérica para Panthera, organización de conservación de felinos salvajes, expone que dormir con anestesia a cada uno de ellos para hacer el procedimiento cuesta una enorme cantidad de dinero, y además, “hay más del 50% de posiblidades de que el animal muera”.

“No hay plata y si la hubiera no se debería dedicar a los hipopótamos porque no pertenecen a la fauna autóctona”, le responde Payan a BBC Mundo.


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