Magnicidio de Rodrigo Lara declarado de lesa humanidad

Lunes, 17 de Septiembre de 2012
La Fiscalía busca que el crimen no prescriba para poder continuar las investigaciones. Familia del Ministro asesinado celebró la decisión. El Fiscal Octavo de Derechos Humanos declaró como un crimen de lesa humanidad el magnicidio del jurista huilense Rodrigo Lara Bonilla, cometido el 30 de abril de 1984, por sicarios al servicio del narcotraficante Pablo Escobar, cuando ejercía como Ministro de Justicia. El anuncio fue hecho por el vicefiscal General de la Nación, el también huilense Jorge Fernando Perdomo Torres, quien dijo que “este caso llegó a la Fiscalía en el 2007 y se han logrado identificar los autores materiales pero aún hay testimonios que recoger de personas vinculadas al cartel de Medellín”.

Seguirán pesquisas

El Vicefiscal General informó que el ente investigador seguirá adelantando las pesquisas en el proceso que se adelanta por el asesinato del jurista huilense, ocurrido cuando como Ministro de Justicia libraba una lucha frontal contra los carteles de la droga y su infiltración en la política y el deporte.

En su declaración, el Vicefiscal General manifestó que este asesinato tiene todas las características para ser enmarcado como un crimen de lesa humanidad, indicando que se trató de un ataque sistemático perpetrado por el Cartel de Medellín en contra de un grupo de personas.

En la decisión del Fiscal Octavo de Derechos Humanos se indica que no hay hechos totalmente esclarecidos dentro de esta investigación, considerando que si bien ya fueron condenados dos sicarios del Cartel de Medellín se trata de determinar otras personas por fuera de dicho grupo narcotraficante en este crimen.

“Aún toca seguir recaudando material probatorio para avanzar en la confirmación o para avanzar en el represamiento de esas hipótesis delictivas que se han manejado”, indicó el Vicefiscal General.

En este sentido la Fiscalía General indicó que hay mucho material probatorio por recaudar en este crimen, por lo que se le solicitará a un juez de la República que decida si se declara o no dicho crimen como de lesa humanidad lo cual permitiría que no prescriba.

Nuevos testimonios

Para esto, la Fiscalía General recogerá los testimonios de John Jairo Velásquez Vásquez, más conocido con el alias de ‘Popeye’ y Carlos Mario Alzate, alias ‘Arete’, quienes hacían parte del grupo de sicarios de Escobar Gaviria, con el fin de establecer quiénes fueron los autores materiales e intelectuales.

Lara Bonilla fue protagonista de múltiples debates con el fin de destapar la relación de Pablo Escobar Gaviria con el tráfico de drogas y varios crímenes relacionados con este en el departamento de Antioquia y otras regiones del país.

Familia celebra decisión

La familia del asesinado Ministro de Justicia del gobierno del presidente Belisario Betancurt, celebró la decisión de la Fiscalía de declarar el crimen de lesa humanidad y se declaró a la espera que de una vez por todas se esclarezca quiénes fueron los autores intelectuales del homicidio que indignó al país.

“Con mis dos hermanos y mi mamá venimos trabajando hace mucho tiempo para que este hecho fuera una realidad. Antes de 2007 el expediente estuvo perdido, lo encontramos en un juzgado en Bogotá ese año, y bueno hoy reposa en la Fiscalía General y desde 2008 venimos insistiendo para que el crimen sea declarado de lesa humanidad, de tal forma que la Fiscalía pueda seguir investigando, pueda seguir llevando y citando pruebas y adelantando diligencias”, dijo a DIARIO DEL HUILA Rodrigo Lara Restrepo, hijo del inmolado Ministro.

El Exsenador y ex Zar Anticorrupción estimó que el hecho que después de tantos años no se conozca plenamente la verdad del asesinato, se debe a que “el crimen organizado, los mismos que perpetraron ese homicidio, han intentado por todos los medios truncar esa investigación”.

Recordó que en ese propósito “asesinaron al juez Tulio Manuel Castro Gil en el 85, e hicieron lo mismo con el coronel Ramírez unos días antes de ampliar la declaración en el caso de mi padre, entonces pues es un esfuerzo constante y sistemático del crimen organizado para que no se conozca la verdad de este caso” y, añadió que “por eso celebro hoy la decisión de la Fiscalía”.

Sobre las verdades ocultas del magnicidio de su padre, Lara Retrepo dijo que, a diferencia de otros casos, ha faltado desentrañar la red de relaciones entre políticos y el cartel de Medellín.

“Aquí hay mucha tela por cortar, solamente le puedo señalar que hubo un proceso por la parapolítica durante está década, hubo uno en el Proceso 8000 que investigó los vínculos de los políticos con el cartel de Cali, pero nunca hubo algo similar con el cartel de Medellín, yo creo que esto es un primer paso”, sostuvo.

Entre tanto,  Rodrigo Lara Sánchez, hijo también del inmolado Ministro, manifestó que la decisión de la Fiscalía mantiene la esperanza de que se descubra quiénes ordenaron o instigaron la muerte de Lara Bonilla.

“Solamente se conocieron los autores materiales porque pagaron la condena, pero toda esa organización mafiosa en asocio con políticos de la época que patrocinaron muchos asesinatos, también el de Luis Carlos Galán, Enrique Low Murtra y otras personalidades que perdió el país, esas personas no han pagado y debe conocerse la realidad y el país merece conocer la realidad sobre los verdaderos culpables y los autores intelectuales de estos crímenes”, enfatizó.

Y consideró que la falta de claridad después de dos décadas del magnicidio, se debe a las deficiencias de la justicia y al poder intimidador de las mafias implicadas en el hecho.

“Yo creo que esos nexos entre la política y el narcotráfico que aún se siguen investigando, hace falta esclarecerlos. Esto pues ha sido obviamente por debilidad de la justicia y por el temor de los mismos jueces de ver sus familias amenazadas, como ocurrió con el primer juez que tuvo el caso que fue asesinado, yo creo que esto ha retrasado un poco y como muchas cosas en el país, como muchos otros sucesos, ha producido que las investigaciones sean lentas, que no se logre judicializar a los responsables intelectuales, que es algo que merece el país, cuando hablamos de paz tenemos que hablar también de reparación, de conocer la verdad de estos crímenes y que la gente se dé cuenta de este asocio para delinquir”, puntualizó.

El magnicidio

Apenas 8 meses después de asumir la cartera de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla es abaleado dentro de su vehículo oficial, cuando se dirigía a su despacho judicial, la noche del 30 de abril de 1984 en la Calle 127, al norte de Bogotá, la cual posteriormente fue nombrada “Avenida Rodrigo Lara Bonilla”, en su honor.

Un sicario enviado por Pablo Escobar con el nombre de Iván Darío Guisado, desde una motocicleta D.T. 175 Yamaha conducida por Byron Velásquez alias “Quesito”, dispara toda la carga de una subametralladora contra el vehículo en el que se transportaba el entonces Ministro.

Una patrulla de la Policía que acompañaba al Ministro lo llevó de urgencia a una clínica donde murió pocas horas después debido a que las balas habían impactado órganos vitales.

Guisado murió cuando uno de los agentes que escoltaban al Ministro respondió el fuego con una ametralladora, mientras que Velásquez cayó herido y fue detenido para ser interrogado.

‘Quesito’ le aseguró a la Policía que le habían pagado 20.000 dólares para atentar en contra de la vida del Ministro de Justicia.

En la planeación del crimen participaron más de siete personas quienes fueron contactadas en Itagüí por un individuo de unos 35 años, para que asesinaran “a un señor que le debe varias libras de coca al patrón”.

REDACCIÓN POLÍTICA
Diario del Huila, Neiva
Lunes, 17 de Septiembre de 2012 02:45


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