Doña Julia y ‘El Patrón’

 

Julia Caballero de Coral

Julia Caballero de Coral

Fuente: elheraldo.co

“Cinco millones por la misión”
La ambiciosa producción de Caracol TV Escobar, el patrón del mal, posiblemente la más costosa en la televisión colombiana y que de acuerdo con sus directores se realizó no con el fin de exaltar la vida de Pablo Emilio Escobar Gaviria sino para que nuevas generaciones entendieran sobre la historia reciente de este país, parece haber removido dolorosos recuerdos en miles de personas que vivieron de cerca los macabros ataques del ‘Capo de capos’.

Julia Caballero de Coral se negó a ver la serie desde su estreno. La anciana, próxima a cumplir los 80 años, dice que ni siquiera son de su agrado los comerciales en los que se promociona. “Simplemente tomo el control y quito las propagandas, lo hago porque eso me causa dolor. Todavía siento el dolor, y sé que me lo voy a llevar a la tumba. Es una cosa muy horrible”, añade.

El malestar de doña Julia surge desde la muerte de su hijo, el capitán de la Policía Humberto Coral Caballero, uno de los oficiales que, junto al robusto ‘Bloque de Búsqueda’, persiguió a Escobar hasta el día en que fue dado de baja en el tejado de una humilde vivienda del barrio América, en Medellín.

El 2 de diciembre de 1993, el capitán Coral fue pieza clave para llegar hasta el narcotraficante. Su labor dentro del grupo de uniformados de muy alto nivel en las Fuerzas Armadas consistió en elaborar todos los mapas para rodear y vigilar el domicilio donde este se ocultó. (Coral estudió en Barranquilla, su tierra natal, una carrera afín a la arquitectura y luego ingresó a las filas de la Policía).

Doña Julia señala que el crimen de su hijo ocurrió cuatro meses después del deceso del capo. La noche del 22 de abril de 1994, Humberto Coral cayó asesinado en una vía de la capital antioqueña, paradójicamente, a pocas cuadras donde Escobar fue abatido.

De la muerte del oficial poco se supo. Su mamá recuerda que varios medios de comunicación nacional informaron sobre el caso, pero nunca adelantaron una investigación para dar con los responsables. “El tenía 31 años cuando lo sorprendió la muerte. Era un policía de los buenos, era amable, servicial. La gente que es así no dura mucho en la tierra. Mi hijo fue el único costeño que participó en la búsqueda de ese señor (Escobar). La noche en que me lo mataron, había salido con una mujer policía que, tiempo después, supimos que fue detenida por ser cómplice de los asesinos. A ella le descubrieron que tenía 10 millones de pesos en su cuenta bancaria, desde días antes de la muerte de Humberto. Supuestamente, ella estaba enamorada de él y resulta que terminó vendiéndolo. Eso es lo que se dice, pues”.

Ya han pasado 18 años del asesinato del capitán Coral y aún no se sabe quién o quiénes ordenaron su muerte. Lo fácil sería decir —tal como lo indica doña Julia— que reductos del Cartel de Medellín, en honor al Patrón, lo hicieron.

Los hijos. Humberto jr. y Jeniffer Coral, dos de los cuatro hijos que dejó el capitán, recuerdan que la última vez que vieron a su papá con vida fue en Ibagué, Tolima. Él tenía 8 años y ella 7. Ambos vivían con su mamá Luz Mery Garrido.

Jennifer, hoy residente en Barranquilla, casada y madre de un hijo, coincide con su abuela en que su papá Humberto, aunque poco lo vio debido a los permanentes traslados, fue un hombre muy dadivoso.

“Un mes antes de su muerte estuvo con nosotros en Ibagué. Recuerdo que nos sacó de clases para estuviéramos juntos. Nos llevó a comprar cosas y en cada almacén nos decía pidan, pidan, pidan todo lo que quieran… Pienso que quería despedirse de nosotros, pues se le notó un gran apego en esa oportunidad”, narra la joven de 25 años, mientras se seca las lágrimas del rostro.

Humberto jr., hoy abogado y residente aún en Tolima, sostiene por su parte que “18 años después del crimen de mi papá no hay abierta ninguna investigación, ni un sindicado y mucho menos un capturado. Mi papá ayudó a que la historia del país se partiera en dos, lo sacó de una época de terror, y no es posible que nunca se haya hecho nada. Luego del operativo en el que participó y en el que se le dio de baja a Escobar, solicitó traslado en más de tres oportunidades y nunca recibió la notificación”, expresa Humberto.

Seguido, el joven abogado menciona que en una oportunidad un medio de circulación nacional publicó el supuesto dato revelador de los criminales que acabaron con la vida de su padre, estos habrían sido los ‘Mucali’ (Muerte al Cartel de Cali), sobrevivientes del grupo comandado por Escobar que, en su momento, lanzó amenazas contra varias personalidades del país. En esa época, su vocero comunicó que “ya se había ejecutado a una persona: el capitán Coral, jefe del Bloque de Búsqueda y uno de los partícipes del operativo en el que fue dado de baja el patrón”.

A diferencia de doña Julia, los dos hijos del capitán Coral esperan los últimos capítulos de la serie Escobar, el Patrón del mal. Quieren saber si su papá va salir, si es así, quién lo personificará para conocer —dicen— más de su forma de ser, pues “él se fue muy pronto de nuestras vidas”.

Por Kenji Doku


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